La celebración del Día Mundial de los Océanos, fue una iniciativa canadiense para cuidar el mundo que nos rodea. El 5 de diciembre de 2008 la Asamblea General de las Naciones Unidas, por iniciativa de Canadá, resolvió en la Resolución 63/111 que a partir de 2009 el 8 de junio sería el Día Mundial de los Océanos. El Día Mundial de los Océanos proporciona una oportunidad importante para promover un futuro sostenible.
Los océanos cubren dos terceras partes de la superficie de la Tierra, y a través de sus interacciones con la atmósfera, litosfera y la biosfera, juegan un papel relevante en la conformación de las condiciones que hacen posible las distintas formas de vida del planeta.
Celebramos el Día Mundial de los Océanos para recordar a todo el mundo el gran papel que los océanos juegan en nuestras vidas. Son los pulmones de nuestro planeta, que generan la mayoría del oxígeno que respiramos. Asimismo, sirve para concienciar a la opinión pública sobre las consecuencias que la actividad humana tiene para los océanos y para poner en marcha un movimiento mundial ciudadano a favor de los océanos. Este día quiere movilizar y unir a la población mundial entorno al objetivo de la gestión sostenible de los océanos, que son una fuente importante de alimentos y medicinas y una parte esencial de la biosfera. En definitiva, esta celebración es un buen motivo para celebrar juntos la belleza, la riqueza y el potencial de los océanos. Además de servir como hábitat de una amplísima colección de plantas y animales, los océanos proporcionan alimento, energía y múltiples recursos a los seres humanos.
En 1994, la comunidad internacional dio un paso muy importante para la protección de los océanos al haber entrado en vigor la Convención de las Naciones Unidas sobre la Ley para los Océanos.
La Organización de las Naciones Unidas en 2019 destacó la importancia que tiene la igualdad de género, en particular para la conservación efectiva y el uso sostenible de los océanos, mares y recursos marinos, es un hecho cada vez más reconocido. Sin embargo, hay muy pocos datos e investigaciones sobre estos temas, y una acción concertada hacia la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas aún es necesaria en todos los sectores relacionados con el océano para alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 5, la igualdad de género.
Decálogo para salir de la crisis de los océanos
- Reducir de forma significativa el tamaño de las flotas industriales;
- Reducir drásticamente el impacto de la actividad pesquera en los ecosistemas marinos y en las especies no objetivo de la pesca, aplicando esta reducción a las prácticas más agresivas;
- Proteger los derechos y medios de vida de los pescadores artesanales;
- Declarar una red global de áreas marinas protegidas;
- Poner en marcha el Plan de Acción Internacional de la FAO contra la pesca ilegal;
- Luchar contra los efectos del cambio climático y las prácticas acuícolas destructivas especialmente en ecosistemas de gran valor como arrecifes de coral o manglares;
- Acabar con la contaminación marina;
- Establecer una moratoria sobre la pesca en zonas de alta biodiversidad de aguas profundas;
- Garantizar la responsabilidad ilimitada para las actividades industriales que causen daños al el medio marino;
- Proteger los ecosistemas costeros.